Fitch advierte sobre un posible aumento de la morosidad
El 7 de julio entró en vigor el Real Decreto con el que el Ejecutivo elevaba el límite mínimo de sueldo no embargable por el banco durante el proceso de ejecución de una hipoteca. El nuevo umbral se situó en 960 euros, una vez y media el salario mínimo interprofesional, añadiendo en el caso de las familias 193 euros más por cada miembro del hogar sin ingresos o con ingresos por debajo del salario mínimo. Además, se aumentó el precio mínimo de adjudicación en subasta de las casas embargadas cuando no aparecen postores, pasando del 50 al 60%. Todo ello siempre y cuando se trate de la primera residencia de los afectados. El precio mínimo de adjudicación en la subasta de un inmueble embargado , “la subida del 50 al 60% significa trasladar esas pérdidas potenciales de los deudores a los bancos”, según afirma Carlos Terre, director del equipo de crédito estructurado de Fitch en Madrid.










