Caja Duero y Caja España negocian unirse a la fusión de Caja Murcia
Las cajas castellanas buscan evitar la nacionalización al fundirse con un balance más solido. Su exposición al ladrillo es la más alta del sistema, el 31,3% de los créditos, frente al 23,2% de Mare Nostrum. La morosidad solo en el riesgo inmobiliario de Espiga también es la más alta: el 20,8% frente al 10,5% de su posible nuevo socio. Además, las entidades castellanas necesitan más depósitos para cubrir el volumen de créditos, aunque en este tema Mare Nostrum no es la mejor.En definitiva, uno busca salvarse y el otro necesita tamaño para poder acudir a los mercados de capitales a buscar financiación. En el mercado existe el consenso de que sin un volumen de activos superior a los 100.000 millones será difícil salir a cotizar y captar capital. La entidad resultante podría necesitar alrededor de 1.000 millones de capital privado para lograr un ratio de, al menos, el 9%.
El Banco de España vuelve a amenazar con llevar a cabo más intervenciones si no se aceleran los procesos de fusión entre las cajas de ahorro que se encuentran en situación de quiebra técnica. Estas amenazas son las mismas que se vienen oyendo desde hace un año más o menos cuando el regulador intervino CCM.

